Rinoplastia y Mentoplastia (Remodelación de la Nariz y Mentón)
Mamoplastia (Cirugía del Busto)
La cirugía se practica en la cara y el cuello, para eliminar arrugas, pliegues, flacidez, y dar un aspecto más juvenil a estas áreas. (Más info.) (Más info.)
Hay áreas del cuerpo propensas a acumular grasas, tales como el cuello, abdomen, caderas y muslos. (Más info.)
Por estos métodos se mejoran las cicatrices del acné, las arrugas finas alrededor de los labios y algunas otras cicatrices. (Más info.)
Su objetivo es remodelar la apariencia de la nariz, tanto en su perfil como en la vista frontal. Se practica remodelando la piel, refomando los cartílagos y los huesos. (Más info.)
La cirugía del busto se puede practicar para fortalecer y elevar el busto caído o reducir el busto aumentado de tamaño, el cual produce muchos síntomas molestos. (Más info.)
Dermabrasión y "Peeling"
Hoy se conoce certeramente que el envejecimiento del rostro, la laxitud de la piel de la cara, donde se forman antiestéticos pliegues o arrugas que tantos conflictos emocionales crean la persona que los padece, se puede mejorar o corregir con la práctica de una ritidectomía, o Cirugía de estiramiento facial. Pero es menester señalar aquí, que esta operación no siempre es efectiva en el caso de las finas arrugas faciales, que son susceptibles de tratamiento mediante peeling químico o dermabrasión. Tanto el Peeling como la dermabrasión buscan eliminar la capa superficial de piel para que durante la curación se minimicen las pequeñas arrugas faciales. Igualmente da muy buenos resultados en la corrección de cicatrices superficiales, depresiones o irregularidades de la superficie cutánea (como después de acné juvenil o viruelas), manchas e hiperqueratosis cutáneas. Es muy usual que los profesionales combinen ambos procesos: dermabrasión y peeling químico.
Este tipo de procedimiento varía de médico a médico y depende del procedimiento que él escoja. Al realizarlo, al paciente se le forma una costra protectora que se irá desprendiendo a medida que se regenera la piel. Una vez que esta costra se haya caído, una epidermis nueva, con un tono de color rosado, habrá reemplazado la capa superior de la piel, anteriormente provista de las arrugas finas. Este tono rosado irá desapareciendo poco a poco al paso de los días y es usual disimularlo con el uso de maquillaje al cabo de dos o tres semanas. Muy frecuentemente, los primeros días después de realizado un peeling se presenta hinchazón y enrojecimiento.
Al someterse a este tipo de procedimiento le será recomendado, por parte del médico tratante, evitar en lo posible, durante algunos meses la exposición al sol, mientras la piel no haya recuperado su resistencia normal. Una exposición prematura y directa a los rayos solares producirá áreas cutáneas con diferente coloración a la piel circundante que requieran tiempo para solucionarse, y hasta ameritarán una repetición del peeling. Se recomienda en este período postoperatorio, una vez que se haya caído la costra, usar alguna crema protectora solar de factor elevado.
Al igual que en cualquiera de los procedimientos médico quirúrgicos aplicados a la piel del rostro, el resultado dependerá en gran parte de la calidad de su piel, y se ha definido ya, que las pieles más grasosas son las que logran mejores efectos.
Son raras y muy poco frecuentes las alteraciones postoperatorias de la pigmentación, muy vinculadas siempre a la calidad personal de la piel o causadas por una exposición inconveniente al sol; puede también presentarse una infección de la zona tratada, ocasionando una cicatriz que ameritará tratamientos especial. Puede señalarse que en la literatura médica referida a esta técnica se describen muy pocas complicaciones.
Tanto el peeling químico como la dermabrasión tienen su eficiencia comprobada y los mismos pueden ser realizados varias veces, bien al año o varios años después, de acuerdo a cada paciente y su necesidad.